viernes, 17 de junio de 2011

Yo #soy15m

Como parte del #15m me declaro una persona pacífica y condeno radicalmente todo tipo de violencia: la de los violentos infiltrados en nuestras manifestaciones, y la del Estado, que ha causado más dolor y heridos. Además, condeno la manipulación mediática que enfatiza la información sesgada, parcial o errónea con el propósito de demonizar a los ciudadanos.
Si me manifiesto en la calle es porque:
  • Mi participación como ciudadano se ha reducido a votar a listas cerradas cada cuatro años para ver cómo los representantes de los ciudadanos no respetan lo prometido en su programa.
  • Se hacen leyes a favor de grupos de interés en vez de hacerlas a favor del conjunto de la sociedad.
  • Se invierten recursos públicos para ayudar a minorías poderosas, y no a quienes están pasando situaciones desesperadas ocasionadas por la especulación financiera.
  • Los grandes partidos están más preocupados por mantener su poder que por ofrecer soluciones para superar esta crisis histórica.
  • Está a punto de firmarse un “Pacto del Euro” que consiste fundamentalmente en medidas para reducir la inversión pública en servicios esenciales.
  • Desde diferentes órganos del estado se ha insultado a los ciudadanos, e incluso se ha justificado el recurso a la violencia contra manifestantes pacíficos.
Como parte del #15m, acepto y respeto la diversidad ideológica del movimiento. Cuando participo en una manifestación no reclamo un régimen o una ideología en concreto, ni un modelo social no democrático, ni la eliminación de los partidos o los parlamentos. Lo que reclamo es una democracia mejor y más humana que, entre otras medidas, necesita urgentemente:
  • Cambios en la Ley Electoral para permitir una mejor y más directa representación de los ciudadanos en los parlamentos y una mayor participación ciudadana en las decisiones importantes.
  • Aprobación de una Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública para obligar a la publicación en formatos adecuados y reutilizables de todos los gastos, decisiones y reuniones con grupos de presión por parte de funcionarios y cargos públicos.
  • Tolerancia cero a la corrupción de candidatos y cargos públicos, y controles ciudadanos para la exigencia de responsabilidad política.
  • Separación clara, real y efectiva de los poderes del estado.
  • Control fiscal efectivo de grandes fortunas y operaciones financieras; eliminación de privilegios fiscales a cargos electos.
  • Políticas encaminadas a solucionar de forma efectiva los problemas hipotecarios y de vivienda.
  • Servicios públicos de calidad, fundamentalmente salud, justicia y educación.
  • Eliminación de las leyes que permiten el control administrativo de Internet. La red ha demostrado ser esencial para la libertad de expresión y para responder al peligro de manipulación mediática.
Por todas estas razones volveré a salir pacíficamente a la calle el 19 de junio, #19j.
Si estás de acuerdo, aprópiate del texto y divúlgalo (enlace al documento original)

jueves, 2 de junio de 2011

Tiempo 2.0

Desde lo acontecido el 15M empiezo a notar una notable carencia en mi tiempo. No del tiempo en general sino del tiempo aplicado. Del tiempo consumido para efectos 'productivos'.

Entiendo que el hecho de definir cuando un tiempo es productivo o este es 'gastado en algo que merece la pena' es algo muy relativo a cada persona y a su situación personal en ese momento.
No hace tanto tube un debate con unos amigos en el coche sobre este mismo concepto.

Debatíamos el hecho de que yo podría haber 'aprovechado' mejor mi tiempo durante mis dos últimos años de Bachillerato y mis dos primeros años de universidad, en vez de habérmelos pasado disfrutando de mis amigos y de las oportunidades de una nueva independencia que hasta ese momento no tenía.
En ese momento de mi vida consideré que disfrutar de esa situación única en el que la vida me ofrecía y en el que casi todo era nuevo para mi (sobretodo en la universidad), era prioritario.

Sí que es verdad que posiblemente podría haberlo disfrutado de una manera más contenida y seguramente habría sido igualmente bueno. Pero no quería contenerme y desde luego no me arrepiento de haber 'retrasado' mi integración social, 'postergado' mi adquisición de conocimientos, o 'mermado' mis posibilidades de tener un mejor puesto de trabajo o de 'subir' antes en el escalafón social.
Siento que esa época fue una de las mejores de mi vida, y sin dudarlo lo volvería hacer.
Pequeños chupitos de felicidad que la vida te ofrece.
Esta filosofía de 'priorizar' a mi manera lo que las reglas sociales no escritas dignan es algo que me define bastante pero que no todo el mundo llega a comprender o compartir.


De todas maneras, y volviendo a la idea inicial de la que mis divagaciones me han desviado :P, últimamente siento que estoy malgastando mi tiempo en lo que se conoce como Internet 2.0, o en el hecho estar conectado con el mundo en todo momento.

Tras los acontecimientos del 15M Twitter fue una revolución durante más de una semana, y hace unos días con el desalojo de la #acampadabcn este fenomeno volvió a resurgir.
Este movimiento social ocupó (y ocupa) gran parte de mi tiempo ni que fuese en pequeñas fracciones ya que para mi, formar parte de la revolución era un acto necesario. Por lo que me transformé (así como medio Twitter) en un activista por la causa y aunque no podía estar en la calle por diversos motivos (Sugar Kid principalmente), aportaba mi granito de arena haciendo llegar al máximo numero de gente la información de lo que estaba sucediendo y creando un debate de opinión sobre lo sucedido.

Este era un tren que no podía dejar escapar, pero que la inercia y rutinas que me ha generado el estar en él aun perdura. Y es ahí donde reside el problema.

Durante estos  últimos 15 días he añadido a mucha gente nueva en mi Timeline de Twitter, así como he añadido blogs o webs a mi RSS de Google Reader. Acceso a nuevas fuentes de información que me han ayudado mucho a ver nuevos puntos de visa, confirmar los que tengo, descubrir cosas nuevas y conocer a gente.


Intuyo que casi cualquier persona que lea este post conoce la sensación que produce leer lo que se mueve en meneame.net. Esa sensación de que o te enteras de todo lo que allí te cuentan o bien te dedicas a hacer tu vida pero te pierdes lo que allí se cuece. Menea informado o vive sin esa información!

En mi caso al menos siempre me ha pasado como el efecto rebote de una dieta mal hecha. Lo dejo, pero vuelvo, pero luego lo dejo con más motivos de los que antes tenía, pero de nuevo regreso y lo hago con más fuerza, pero luego me saturo y así sucesivamente en ciclos.. Hasta el punto de no querer ver ninguna noticia de meneame porque se que la sed de conocimiento e información me acabará 'enganchando' de nuevo.

Pues ahora mismo me está pasando esto mismo. Se me acumulan los posts de menéame, se me acumula el feed de los blogs que sigo, se me acumulan los twits que recibo, se me llena el muro de Facebook con cosas de mis amigos.. Y me saturo.

Me satura tal cantidad de información a la que estoy deseoso de acceder pero a la cual he de dedicarle 'demasiado' tiempo. O al menos más del que desearía.

Me siento como un adicto a la información, pero es que además esta 'adición' está completamente justificada!
Toda esta situación cumple a la perfección las bases para crear el chute de dopamina en mi cerebro para continuar en ella y que sea satisfactoria.

Me explico.

En un videojuego el jugador tiene que ir haciendo una serie de 'tareas' por las que es recompensado en mayor menor medida. Algunas de esas tareas son satisfactorias y otras no lo son, pero hacen que la experiencia de juego sea más duradera y crean el contraste necesario para que cuando lleguen los buenos momentos estos sean recibidos con una mayor alegría.
Por ejemplo, en la tipica aventura, el personaje ha de recorrer ciertas distancias para llegar a los lugares donde 'se sucede le acción', estos momentos son los momentos peñazo, pero que se van aderezando con pequeñas mini-recompensas para que el jugador no se aburra. Quizá durante este recorrido encuentra algún objeto, o se le hace recoger monedas, o el escenario cambia para que pueda ver cosas nuevas, pero la idea es que estas pequeñas cosas hacen que el jugador continue haciendo eso hasta llegar al final de su camino. Una vez allí se le plantea un reto y tras conseguirlo recibe una gran recompensa que hace que se sienta bien y que le haya merecido la pena hacer el recorrido anterior y esté dispuesto a ir de nuevo a por su siguiente objetivo.

Este mismo patrón es el que siguen también las máquinas tragaperras. Lo normal es no conseguir nada, pero de vez en cuando la máquina te recompensa con una pequeña ganancia. Ya sea un avance, o te da 2 o 3 tiradas extras, lo suficiente para que no te sientas mal por haber tirado tu dinero y hace que te quedes ahí jugando un ratillo más.
Algunas máquinas no te dan ni avances ni tiradas pero te hacen pasar a otro modo de juego donde todo es muy vistoso y los sonidos que se emiten te tienen entretenido.
A la incertidumbre de no saber si es justo en esta tirada cuando te vendrá el premio se le suma el momento en que este llega, y cuando esto se produce tu cerebro hace que te sientas bien porque has ganado dinero y justifica que sigas ahí un rato más. De ahí la adicción.


En mi caso, algo similar me pasa actualmente con Internet, mi timeline esta lleno de mensajes, muchos de ellos insustanciales y que me hacen perder el tiempo, pero salpicaditos de algunos que son medianamente interesantes, y ocasionalmente de algunos que son realmente buenos y compensan el haberlos revisado uno a uno.
Esto es aplicable en mayor o menor medida al feed de blogs que sigo, a las noticias de menéame (aquí por lo general suelen haber bastantes más cosas interesantes), o a mi muro de Facebook (aquí pasa 'sin que para nadie sea una sorpresa' todo lo contrario).

Tras haber hecho una limpieza de blogs y de gente a la que sigo en Twitter que no me aportaban lo suficiente, el coste a nivel de tiempo sigue siendo demasiado alto.
Y ese es el problema.

Llega el momento de priorizar. Mi vida laboral, o mi vida social, o lo que Internet 2.0 me aporta.

Veo claro que solo hay una solución. Asimilar que nunca podré tener acceso a toda esa información porque fluye a un ritmo incapaz de ser seguido sin renunciar a otras opciones. Pero esto me frustra sobremanera.
He de hacerme a la idea de que he dejar escapar esas informaciones y conocimientos porque es materialmente imposible acceder a ellos a la velocidad a la que se suceden.
Para alguien que tiene una desmesurada curiosidad innata esto es un gran problema, porque ver que estoy solo comiendo una porción del pastel cuando podría comerme el pastel entero es una putada!

En fin.. Al menos debería compensarme el hecho de poder comerme ni que sea una porción del pastel, no? :(

Así pues, a desgana, es el momento de ponerme a dieta 2.0. 
He dicho.


P.D: Mmmmm.. Vale, hoy mismo empiezo, pero justo después de mirar los 30 nuevos twits y los 6 nuevos posts que se han publicado mientras redactaba esta entrada vale? ;)

jueves, 10 de marzo de 2011

Route 66 - Day 9 - Flagstaff - Las Vegas

El sol entra por la ventana y rebota en la nieve acumulada en su alfeizar.

Nos levantamos más contentos que un cesto de gatetes acostados y desayunamos en un hall rústico, con fuego en la chimenea, rodeados de cabezas de ciervos, gente con pijama leyendo el periódico, niños jugando en la calle.. Un sueño hecho realidad bañado en mantequilla de cacahuete y huevos revueltos con bacon. Así deberían despertar todos los días!


Roger ya no tiene ropa que ponerse por lo que hoy toca hacer la colada. Lleva días anunciándolo pero ya se sabe que aquí las cosas no se hacen hasta que ya no queda más remedio. :)

La lavandería del hotel es una pequeña habitación con una lavadora y una secadora de esas enormes y verticales donde sorprendentemente cupieron todas nuestras ropas.


Hoy que pensábamos que podríamos salir pronto.. PAM, la realidad nos golpea de nuevo y nos retrasa haciendo que todo el proceso dure más de hora y media. Maldita sea!

Al menos nos sirvió para poder ducharnos haciendo turnos de espera para que no nos robasen la ropa y me permitió escribir un post sentado en las escaleras del hotel mientras la gente pasaba a mi lado mirándome como a un indigente.

Tras sacar la ropa de la secadora resultó estar aun húmeda, por lo que le dimos un segundo pase. Aha! Craso error amigos! Jajaja

No se que habría sido peor, si guardar toda la ropa húmeda en la maleta, o lo que sucedió, que fue ver como se nos había encogido la mitad la colada! Jajaja

Yo llegué a sacar hasta un calcetín que parecía un patuco! :D Si es que no se puede ser más cafres.. xDD

Así que, como no, de nuevo salimos tarde para variar.

Esta vez ya sin prisas porque SEGURO que no iríamos a ver el meteorito, damos una vuelta por el pueblo para ver la nieve y casi nos abrimos la crisma en más de una ocasión al salir de hotel con todo ese suelo helado. Qué bonito era todo joder!

Hoy tocaba visitar el Grand Cañón del Colorado. La ilusión nos embarga ante la magnitud de lo que nos espera.

A medio camino entre las 2 horas de viaje entre el pueblo y el centro turístico del cañón, en medio de una carretera de montaña..

-        Oye Roger, puedes mirar a cuanto está la gasolinera más cercana please?
-        - Por?
-        - Porque el coche me acaba de avisar de que nos quedan menos de 30 millas de depósito.. :P ups!

Casi nos morimos del susto al ver que no teníamos gasolina y esta se acababa poco a poco y nos quedaban muchas millas por una carretera que iba a la montaña y no tenía ningún pueblo cerca!


Parece mentira que esto haya sido una constante durante todo el viaje, por el amor de dios.

Acostumbrados a tener aquí gasolineras cada pocos kilómetros, allí como todo es tan enorme las gasolineras están muy pero que muy espaciadas entre ellas y nos cuesta acostumbrarnos a ello.

Suerte del GPS que nos avisó que en pocas millas había una en línea recta, porque si no hubiésemos dado la vuelta hacia Flagstaff y nos habríamos quedado tirados a medio camino.

En esa gasolinera salva vidas, a parte de un depósito lleno de gasolina, compré algo que ya llevaba varios días rondándome por la cabeza. Algo que me haría un poquito más Americano si cabe..

Tabaco de mascar, o como lo llaman aquí, ‘smokeless tobaco’.

Mi mente vuela imaginándome cabalgando por las estepas con mi sombrero y mis botas, sintiéndome un ser completo escupiendo todo el día hojas de tabaco, con los dientes negros y adicto a la nicotina como todo buen tejano, pero me despierto perdido entre las carreteras de las instalaciones que rodean el Gran Cañón sin saber qué dirección tomar.

El recinto resulta ser un sitio ENORME, con mil cosas para hacer y mi lugares a visitar en el que como buenos turistas europeos sin previsión y perdidos en todo el follón, acabamos decidiendo solo visitar los miradores de la zona sur. Una serie de miradores que bordean el abismo y que recorrerlos tan solo ya nos llevará sus buenas 3 horitas!!


Nunca hubiésemos imaginado que el gran cañón lo veríamos nevado! Siempre se nos ha mostrado en la tele o el cine como algo desértico y caluroso, pero allí hacía un frio que pelaba y se nos congelaba los dedos en cada foto que hacíamos.

Ir caminando como pingüinos por los miradores para no resbalar mientras esquivábamos japonesitas sonrientes fue nuestro modus operandi en cada uno de los miradores.

El frio atroz no pudo amargarnos unas vistas de infarto que solo pueden describirse como IMPRESIONANTES. Todo lo que tienes delante está erosionado por el paso de miles y miles de años. 4 kilómetros de caída hasta llegar al río Colorado te hacen sentir insignificante en un entorno que recorre varios centenares de millas...


Fue una pena no disponer de más días y de que hiciera mejor tiempo para poder hacer excursiones hasta su base, hacer rafting por el rio, o recorrer sus cordilleras en bicicleta. Incluso escalarlo a la Tom Cruise molaría! A este sitio se ha de venir con tiempo y ganas de hacer deporte.

Rodeados de cuervos y turistas nos quedamos allí hasta que vimos amanecer en las montañas.

Fue una auténtica pena descubrir que el mirador en forma de herradura y totalmente de metacrilato que se asoma precipicio abajo en uno de los miradores del cañón se encontraba a varias decenas de millas de donde nos encontrábamos y que ya no nos iba a dar tiempo de ir. :( Eso sí que habría sido la leche!!

Una vez ya en el camino de vuelta descubro que me han dado el tabaco de mascar caducado y paso a cambiarlo! Seguramente no habría notado la diferencia porque debe estar malísimo jeje, pero qué coño, ya que voy a regalar un paquete a los colegas que menos que esté “fresh” como dicen por aquí.

Así pues y como viene siendo habitual todos estos días, pillamos el coche sin comer y muertos de hambre nos quedan aún 5 horas por delante hasta llegar a Las Vegas!! Pero no nos preocupa, porque lleguemos a la hora que lleguemos, allí nos atenderán encantados. ;)


Sorteamos las montañas y llegamos a Las Vegas por la parte trasera de la ciudad, la de los ciudadanos reales y no la del turismo. La banda sonara de CSI de ‘The Who’ suena a todo trapo y nos hace sentirnos Grisom, Wharrik y Nick dirigiéndonos a la escena de un crimen mientras las luces de toda la ciudad nos abren el paso en una bella y enorme planicie iluminada culminada por los enormes casinos al fondo.

Ha sido el día más duro de coche hasta ahora con más de 7 horas a nuestras espaldas pero esta entrada triunfal nos hadado un buen subidón de energía que ya querría para si las latas de Monster que nos acompañan.

Todo esto lo culmina la visión de lo que nos espera, el mejor casino del mundo, el Hooters!! :D

El lugar que ya nos es familiar. Su encanto, sus camareras, sus maquinas y mesas de juego, sus habitaciones enormes y sus vistas de toda la ciudad desde la habitación..


Encantados por volver a estar aquí de nuevo, lo primero que hacemos es ir a cenar esas alitas de pollo picante sin hueso y con salsa de queso azul que tanto nos gusta que nos sirvan esas amables chicas a las que cuesta mirar a la cara a pesar de su continua y agradable sonrisa.

Llenos de gozo volvemos a la habitación sabiendo que mañana no nos vamos a ningún lado, por lo que hay que disfrutar la que se nos viene encima en esta tierra de pecado..

Ya es oficial, la representativa de ACOM está en LAS VEGAS!!! :DD

viernes, 4 de marzo de 2011

Route 66 - Day 8 - Albuquerque - Flagstaff

-       -  Que ha sido ese ruido!?
Bah,  seguramente nada, mejor sigo durmiendo.
-        - Otra vez!? No estarán intentando entrar en la habitación..?
Me levanto a oscuras y me dirijo a la puerta.
-       -  Mmmmmm.. No, no ha sido nada.
Vuelvo a la cama y me encuentro con una silueta negra delante de mío que me da un vuelco al corazón. Madre mia que susto!!

Resulta ser Dani de pie en medio del pasillo que acaba de salir del lavabo.  
-        No quería despertarte y por eso estaba con las luces apagadas.
Arrrggghhh! Con una receta para un futuro marcapasos me vuelvo a acostarme para disfrutar las pocas horas que me quedan de sueño.

Con un par de años menos de vida en mi corazón y habiendo sobrevivido (sorprendentemente) a la cama infernal, nos duchamos y preparamos el recorrido de hoy. Albuquerque es una ciudad sin nada destacable a visitar, por lo  que hoy podremos salir pronto hacía nuestro destino.

O eso pensábamos! Porque al final resultó que hubo un problema (AGAIN) con las tarjetas de La Caixa de Dani. Más de una hora y media pérdida hablando por teléfono con la atención al cliente del banco y NADIE tenía ni idea del porqué del problema ni de cómo solucionarlo.

Esos malditos bastardos nos han vuelto a joder el planning! Grrrrrr!!

Tras mas o menos solucionar parte del problema y casi a la hora de comer, pillamos el coche con la esperanza de poder visitar las 2 cosas que tenemos planeadas con un poco de sol ya que de noche no las podremos ver!

Raudos y veloces como auténticos tejanos salimos de la interestatal y por fin nos encontramos en nuestra amada ruta 66 donde por primera vez nos encontramos rodeados de auténtico desierto.


Nada que ver con las estepas anteriores. Esto sí que es realmente árido, plano, con un sol que pica y un terreno infinito a nuestro alrededor.

El juego de adivinar personajes, series, películas o actores pasa a un nivel superior y mientras nuestros brazos se queman al sol nuestras mentes aceptan el reto de adivinar LO QUE SEA con un SI, NO o Carece de importancia.

Un buen rato después atravesando desierto nos sorprende ver que varias partes del camino se encuentran nevadas. El concepto de desierto nevado no lo habíamos contemplado en nuestras mentes y ahora nos ha pegado de golpe. Varios montículos de los que nos vamos encontrando al lado de la carretera tienen la cara oeste nevada y la otra completamente seca. E incluso las montañas a lo lejos se muestran nevadas. Mola!


Una vez cruzamos la frontera con Arizona, llegamos a nuestra primera parada, el bosque petrificado. Una gran trozo de desierto que tiene la peculiaridad de tener cientos de restos fósiles de arboles de más de 225 millones de años!

Parece ser que una gran inundación sepultó el bosque entero (cuesta imaginar que todo este desierto en algún momento fuera un gran bosque) y con el paso de los años las células de los arboles se fueron acumulando de minerales que cuando la celulosa se descompuso los transformó en algo parecido al cuarzo.

Es curioso porque siguen manteniendo toda su estructura. Se ven perfectamente las cortezas exteriores o los anillos que marcan los diferentes años en su interior.


A parte de eso, el terreno que los rodea es impresionante. Grandes valles y pequeñas montañas de diferentes formas, desde las típicas del desierto hasta cosas muy escarpadas o totalmente redondeadas. A pesar del frio aire que hace, el sitio merece la pena.

El recorrido por el parque se hace en coche, unos 45 minutos si uno no se para en los miradores.

Como era de esperar al salir tan tarde del hotel llegamos allí tan solo una hora antes de que cerrasen. Por lo que lo tuvimos que ver el sitio con el cohete en el culo mientras intentábamos fotografiar lo máximo posible.


Llegamos al final del trayecto y la puerta de la carretera de salida estaba cerrada! Mierda. Hemos de dar toda la vuelta, salir por donde hemos entrado y perder más de 1 hora y media de viaje!? :o

Suerte que de la frustración no doy media vuelta inmediatamente y me acerco a la puerta a cámara lenta esperando algún tipo de milagro. Un milagro que llegó e hizo que las puertas fueran automáticas y se abrieran a nuestro paso!! Ueeeeeee :DD

Salimos un poco más tarde de lo permitido y un poco destrangis pero mereció la pena! :P

Allí vimos nuestros primeros cuervos. Yo no había visto ninguno y son bastante más grandes de lo que había imaginado, y al menos estos, eran casi como palomas. Estaban por todos lados y no les importaba estar al lado de la gente garrapiñando lo que podían.

Los restos fósiles no se pueden coger del parque, está prohibido hasta el punto de mirarte en las mochilas al salir, pero luego una vez sales, están por todos lados! No solo en la tienda de suvenires donde no paramos por el horario, sino que van sobrado! Los postes de anuncios son con esos fósiles, las vallas de la carretera, las líneas para separar caminos o incluso un par de millas en el siguiente pueblo había una casa con las paredes hechas con estos fósiles! :S
Un escándalo.

Durante las pocas horas de sol que nos quedan seguimos rodeados de desierto y calor. Toda esta zona de la ruta está plagada de reservas indias por lo que vemos varios tótems y tiendas colocadas especialmente para atraer a los turistas.



Desde luego nosotros no seríamos esos turistas, porque nuestra intención era llegar al mayor cráter de meteorito de todo el hemisferio norte fuera como fuera, pero nos quedaba aun bastante lejos y por desgracia no pudimos llegar a tiempo. :(

Era totalmente de noche y decidimos seguir hasta el punto final de la ruta de hoy y verlo mañana por la mañana.


Así pues, pocas millas después y un par de cientos de millas a nuestras espaldas, llegamos a Flagstaff donde nuestra cara cambió de golpe. Esto ha sido la mayor sorpresa del viaje por el momento sin duda.

Sin esperarlo nos entramos en un pueblo donde está TODO nevado! Parecía el típico pueblecito idílico de montaña. Luces cálidas, nieve, muy poca gente y calles no muy grandes para lo que suele verse por aquí..  Sin duda el pueblo más bonito de todo el recorrido.

Como es posible que todo el recorrido fuera desierto y de golpe nos encontremos con 2 palmos de nieve en un lugar que tampoco está tan alto!? Este país es el país de los contrastes, y parece ser que todo el mundo convive con ellos como si nada.


Dejamos las maletas en un hotel increíblemente acogedor caminando como pingüinos por un suelo helado donde casi nos abrimos la crisma ya que patinaba como un suelo de aceite. Hoy toca pizza, decisión unánime que salió de nuestras bocas al pasar al lado de un Pizza Hutt que resultó no tener NADA que ver con lo que estábamos acostumbrados en Barcelona. Unos precios súper baratos y las pizzas estaban buenísimo. Como el pueblo es claramente una zona turística aquí el servicio es impecable.

Una muy buena cena en un entorno precioso y totalmente inesperado.

Antes de acostarnos decidimos que volver sobre nuestros pasos mañana para ver el meteorito sería una pena si con ello perdemos tiempo de visitar el gran cañón. Sobre todo porque se nos irían unas 2-3 horas y como siempre nos salen imprevistos decidimos descartarlo ya que mañana son más de 7 horas de coche y mejor no aumentarlas.

Una verdadera pena porque hubiera sido la leche verlo en directo.
:(

La habitación es muy acogedora, así que contentos en un hotel estar en un hotel increíble en un entorno increíble nos acostamos pensando que mañana por la noche llegaremos por fin a Las Vegas!!

miércoles, 2 de marzo de 2011

Route 66 - Day 7 - Amarillo - Albuquerque

Empieza el día con una resaca de primera. La comilona monumental que aun debe estar digiriéndose en nuestros estómagos y el litro y pico de cerveza que nos metimos entre pecho y espalda nos están pasando factura. Dormir poco y tener que salir con prisas cada mañana tampoco nos está ayudando a llevarlo mucho mejor.. :P

El desayuno en este hotel no ha sido como en todos los demás hoteles. Aquí el desayuno va acorde con el restaurante. Un desayuno para verdaderos campeones. O en nuestro caso, para auténticos masocas o americanos que nunca saben cuando tocar fondo.

Burritos, enchilada, hamburguesas, huevos, beicon, tortillas, frutas, cereales, gofres.. Todos los desayunos posibles que puedan existir dentro del territorio Americano recopilados en un solo lugar.

Roger disfrutó como un enano pidiéndose todos aquellos platos que no habíamos pedido hasta ahora, mientras Dani y yo disfrutábamos aplastando contra el paladar nuestro refrescante desayuno a base de frutas.

Si ya de por si se nos ve a la legua que estamos fuera de lugar, a un camarero con cara del paleto de Los Simpsons se le enganchó su manga en mi silla y al intentar desengancharse pegó un tirón y se le cayeron al suelo las 2 filas de platos recién lavados que llevaba encima.. Todo el recinto mirándome con cara de.. “Menuda a liado el guiri este”, cuando yo no hecho nada más que sentarme en una silla con pinchos en las puntas y al paleto no se le ocurre nada más que pasar por ahí!

Con 2 agujeros más en nuestros cinturones y con el cuerpo destrozado nos montamos en el coche y nos dirigimos a una de las tiendas más destacables de la ciudad, Cavenders. Un centro comercial pensado por y para verdaderos Cowboys tejanos. O quizás simplemente para la gente de Tejas en general ya que casi no hay diferencia!

- Que poco veo no?
- Ostia las lentillas!

Ya decía yo.. Con el malestar con el que me levanté no había pensado en algo tan trivial como sería ‘ver definido’, así que me pongo las lentillas en el coche con la suerte que me caracteriza que durante el desayuno había tocado jalapeños (sí, aquí TODO lleva jalapeño..) y la historia de ayer se repitió de nuevo.


Así pues, mis ojos cargados de fuego mejicano estuvieron derramando lágrimas como una niña durante medio viaje. Seré cafre!!

Al llegar la tienda resultó ser más grande de lo que imaginamos. Separada por zonas muy identificadas, la zona oeste era para mujeres y la este para hombres, y luego dentro de cada zona, se distribuía por botas, sombreros, camisas, pantalones..

Fuimos directos hacia nuestro objetivo principal sin mirar otra cosa.

La sensación de estar delante de estanterías y estanterías llenas de BOTAS DE COWBOY es difícil de describir. Todas nos parecían guapísimas, incluso las que fueran lilas y tuvieran flecos!

No me lo pienso mucho y empiezo a probarme diferentes modelos. No estoy acostumbrado a ser 4 centímetros más alto, ni a caminar como si no hubiera nadie más chulo que yo en el mundo, pero mola mogollón!!

Respiro profundamente, pienso en lo que esto implicará pero no puedo resistirme a tener mis propias botas tejanas. Esas mismas que llevan los tejanos de verdad. Así que ni corto ni perezoso me agencio el modelo que me pareció más molón.

Y me contuve eh, porque a puntito estuve de comprarme unas espuelas, pero ya me pareció demasiado! :P


Roger 1 – Rafa (el Cowboy) 2.

El pobre de Roger llevaba varios días con sus pantalones rotos enseñando medio culo (es una larga historia que omitimos en post anteriores :) ), así que este fue un buen momento para cambiarlos y se compró los que más le gustaron. Unos verdaderos pantalones tejanos de cuatrero de los que llevan en las granjas. Esos por la que las chicas redneck de la América profunda suspirarán cuando los ven.

Dani y yo nos pasamos un buen rato riéndonos imaginándolo con un gorro de paja y una espiga en los labios.

Y por supuesto antes de irnos no podemos olvidarnos de los sombreros de cowboy. Roger  y Dani se pillan 2 bastante chulos para regalar que seguramente nos amenizarán varios momentos del futuro viaje. :)

Tras las botas, y viendo que un sombrero es algo que no me pondría nunca en Barcelona, por mucho que aquí 2 de cada 3 personas los lleven, a regañadientes con migo mismo decido no comprarme ninguno.

Un amable y bajito hombre mayor, regordete y definitivamente gay que nos ayudó en todo momento nos gestionó las compras y de allí salimos bien cargados y con una hebilla de Tejas de regalo. Que ganas de probármelas por dios!

Antes de despedirnos de Amarillo pasamos por una de las paradas obligatorias en la ruta 66, el Rancho Cadillac. Un puñado de cadillacs destrozados y llenos de grafitis están incrustados en medio de la arena del desierto. A su lado nos encontramos varios botes de pintura en espray para que los visitantes dejen volar su creatividad. Bien pensado!




Bonito y mítico lugar en el que A Crowd of Monsters dejó su primera huella en USA. :D


Contentos con lo vivido en Amarillo seguimos nuestro camino y algo que nos ha llamado poderosamente la atención ha sido la cantidad de banderas de Tejas que hay en todos lados. Es como si por aquí fueran antes más Tejanos que Americanos!


A medio camino de nuestro objetivo, Albuquerque, pasamos por Adrian, un pueblecito con 4 casas que pasaría desapercibido si no fuera porque se trata del punto intermedio de la ruta 66!

Este se encuentra a 1139 millas de Los Angeles y a 1130 millas de Chicago.  Lo que quiere decir que ya hemos recorrido más de 1833 kilómetros (ya que nos desvíanos por Memphis) y nos quedan aun casi 2000 más! Toma moreno! :D


Enfrente del cartelito hay una gasolinera con una furgoneta abandonada que está llena de firmas, pintadas, fechas y palabras dejadas por los ruteros que han pasado por ahí. Algo así como la parte trasera de una puerta de baños públicos pero en furgoneta. Una lástima no tener un rotulador permanente blanco o algo parecido para poder marcar nuestro paso.


Tras varias horas de coche acumuladas, llegamos a Albuquerque y nuestro cuerpo tras varios días con solo carne entre pecho y espalda nos pide azúcar de manera flagrante. Un Dunkin Donuts aparece frente a nosotros y tras parar con tanto ímpetu que nos comimos un bordillo de tamaño considerable, la caja de 6 que compramos fue sin lugar a dudas la comida que nos supo más deliciosa de todo lo que llevamos de viaje.

El cielo se posó nuestro paladar durante varios segundos mientras unos ángeles nos tocaban el arpa hasta que le dimos un trago a nuestra fiel lata de ‘Monster’ que nos devolvió a la verdadera realidad de los viajes por carretera..

Resulta que este hotel tenía 2 camas pero podían subirnos una supletoria. Así que antes que dormir 2 en una misma cama, mejor si pudiésemos dormir cada uno en una cama.

Después de que un amable chico nos subiera la cama, sorteamos a ver a quien le toca. Y como no, con la suerte que me caracteriza, me vuelve a tocar a mí.

Esa cama era un lugar infecto que seguramente la tendrían guardada en un almacén sin usar durante meses para ocasiones así mientras las ratas se mean en ella y la usan como lugar de recreo.
Me cargo de valor y tras ponerme el pijama que más tape me adentro en su sorprendentemente cómodo y bien perfumado interior.

No, si al final resultará que no era para tanto..

Una vez instalados, Roger, ofendido consigo mismo al no ser tan Americano como yo y no haberse comprado sus botas, se disfraza de rapero loco y disfruta jugando a representar roles delante del espejo durante un buen rato. Mi pistola y su sombrero ayudaron a crear varios personajes.

Apagamos las luces y me quedo pensando si mañana me levantaré picándome todo..

Buena pregunta!!

jueves, 24 de febrero de 2011

Route 66 - Day 6 - Oklahoma - Amarillo

Otro día más en el que Rafa consigue evitar escribir estos posts. Tenemos que insistirle, casi rogarle, para que os cuente todo lo que está pasando en este viaje y hoy no lo hemos conseguido. Así que mejor me encargo yo y ya mañana me releva el cowboy de La Llagosta.

Me desperté a media noche, serían las 3 de la mañana, y sabía que algo no andaba bien. Rafa debía estar al lado y no estaba. Quizá había cogido su pistola de camino a la iglesia, a rezar. Desde que se ha convertido en un auténtico vaquero hace este tipo de cosas.

Pero no, el tío llevaba dos horas sentado en el sofá mirando su pistola. Acariciándola, limpiándola, jugando con ella… lo primero que me dijo fue: Tío, es mi pistola. Es mía. Tengo una pistola… buah!!
Decidí seguir durmiendo, era demasiado.

Al despertar las cosas pintan mejor que otros días. Podemos ir con más calma, dormir un poquito más y dirigirnos hacia Texas. Claro, el hecho de que en Oklahoma no haya nada que ver también ayuda a que podamos ir con más relax.

Aunque como siempre Roger aparece con un plan inesperado. Hay que visitar un monumento en memoria a las víctimas de un atentado terrorista que sucedió a mediados de los años noventa. Dice que merece la pena y Rafa, ahora que es un verdadero sureño decide que nos acercaremos y rezaremos por los muertos. Él tiene la pistola, él manda.

Ni nos paramos, se está haciendo tarde para variar y lo vemos desde el coche. Toca enfilar camino hacia Amarillo mientras seguimos viejos tramos de la ruta 66. Decidimos salir de la interestatal 40 que es básicamente el camino para moñas y adentrarnos en la verdadera América. Nos damos cuenta, a los pocos kilómetros, de que estamos en la mitad de la nada.

Campos y campos de absoluta planicie ante nosotros. Cielo despejado y enorme, alguna que otra casa destrozada y abandonada (la última moda en Estados Unidos parece ser) y el GPS marcando el siguiente punto en la ruta 66. Elk City.


Describir a Elk City es algo complicado. Un pueblo enorme al estilo del salvaje oeste que se eleva en entre praderas tostadas por el sol, y que sirve como museo oficial de la ruta 66. Allí encontramos edificios recreados al detalle, una plaza de pueblo, barberías, una máquina de tren, granjas falsas repletas de tractores de época, vías de tren que junto a la estación simulan la llegada de colonos al pueblo… en definitiva, una auténtica pasada.


Después de un par de horas por allí es momento para seguir la ruta. Rafa, como siempre, insiste entrar a comprar cosas. Ya sean para regalar, cosa rara, o para él, regla habitual. Pero en esta ocasión tiene razón y la tienda resulta ser una auténtica mina donde vaciamos nuestros bolsillos.


La ‘old route 66’ es larguísima y variada. Ya no está completa, ha ido desapareciendo junto a pueblos fantasma que ahora se reparten a lo largo y ancho de su antiguo trazado. Pero existe un lugar precioso, bellísimo, una parada obligada para todo  rutero que se precie.

Un pequeño tramo de baldosas rosadas que emula al asfalto original de la Ruta 66.

Todo esto, que quede claro, lo dice Roger. Él es el encargado de buscar los caminos y de ojear en los libros de viaje. Que quede claro también que Roger no entiende muy bien el inglés y que al leerlo del libro original que llevamos como guía de viaje no acabó de entenderlo todo.


Así pues, nos encontramos después de varias millas en una carretera infernal, repleta de piedras, socavones, abandonada y repleta de coyotes y serpientes. El sol lleva ya rato poniéndose y deben quedar unos 5-10 minutos de luz. No hay huevos de continuar por aquí, parece una carretera de campo pensada para tractores donde no hay ni rastro de las baldosas rosadas de Roger.

Resulta que lo que Roger había leído……………………………………..

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Fuck! Se nos ha acabado la batería del portátil a medio camino! Estas cosas pasan cuando se redactan posts en un coche recorriendo un desierto. :D

Creo que Dani puso el brillo de la pantalla a toda leche esperando que este momento llegase cuanto antes mejor, y ahora que vuelvo a estar libre sin las manos en ese volante infernal puedo seguir narrando nuestras andanzas mientras ellos descansan plácidamente para mañana madrugar y levantar el país a base de duro trabajo on-line.

Como Dani comentaba, resulta que Roger lo había entendido mal. Aun seguimos intentando descubrir cómo fue capaz de confundir un tramo off-road con un tramo de antiguos adoquines rosados! Solo de pensar que se nos hubiera pinchado una rueda ahí, o quedado el coche clavado por los bajos, a varias millas de la Interestatal y de noche en medio del desierto, nos entra la risa nerviosa.. xD

Una vez dimos la vuelta sobre nuestros pasos  y retomamos la I-40 llegamos a Groom, donde a pasar de que ya es totalmente de noche podemos ver a varias millas de distancia nuestro objetivo. La cruz más grande de estados unidos.

Una estructura imponente de piedra de 58 metros de altura se erige imponente. Otra demostración más de que aquí se toman en serio el tema de la religión.


Cuando llegamos a su base un camionero y una autocaravana hacen sus trapis al lado de una representación metálica de esculturas de tamaño real de la última cena.

Entre que no nos mola mucho lo del camionero, que una vez la ves ya no hay mucho más que hacer allí, y que se nos está haciendo super tarde para cenar, salimos escopeteados hacia Amarillo a por la última parada del día. El evento por el que Roger lleva días preparándose.

Un par de horas más en coche y por fin llegamos a Amarillo.

Llegamos a lo grande, sin tener hotel reservado y sin haber comido nada desde el desayuno, directos a la atracción más esperada del día. El Big Texas Ranch. Un restaurante enorme como si fuera un salón donde sus raciones de comida son conocidas enormes.


Antes de cenar vemos que al lado y dentro del mismo recinto hay un pequeño hotel que simula una calle del oeste. Preguntamos a ver cuál es su precio y una amable chica con acento tejano incomprensible que nos confunde con un grupo gay nos deleita con una habitación con el mismo precio que hemos ido pagando en el resto de estados.

La habitación es INCREIBLE.

Camas con piel de vaca, todo ambientado como en el oeste, todo de madera, las puertas del lavabo son puertas de vaivén, y las cortinas del lavabo están decoradas con piel, estrellas y flecos. Hasta la fecha la mejor habitación del trayecto.

Una vez aposentados y tras gritar como los tíos de aquel anuncio de Heineken al ver dónde íbamos a dormir, nos enfilamos a llenar nuestros estómagos.

Limusinas decoradas con cuernos de toro en el morro aparcadas delante del local suben y bajan a gente. Son transportes gratuitos que te van a buscar a casa y luego te llevan de vuelta con el estomago lleno.

Una vez dentro, el local está lleno de cabezas de arce, ilustraciones de rodeo y es completamente de madera. Te sientes como un pequeño Saloon del Oeste.


Roger y yo llevamos varios días planteándonos participar en el reto ‘Man vs Food’.

Este se trata de lo siguiente:
Te sientas en medio del restaurante mientras una banda de country ameniza la velada. En una plataforma elevada donde todo el mundo puede verte, encima de ti hay un marcador digital que muestra una cuenta atrás de 60 minutos con la que te limitarán el tiempo que tienes para comerte, un bistec de 72oz (2Kg), un plato de gambas, un par de bollitos, una ensalada, un jalapeño y de puré de patata.


Los aguerridos valientes que se enfrentan al reto, son coreados por la muchedumbre del local e incluso un speaker anima “la competición”. Si la prueba se supera, la comida es gratis, sino, son 50$.

Tienen incluso una webcam online siempre activa para ver desde cualquier parte del mundo el evento. Un ranking en la pared muestra la lista de los contados espartanos que han superado el reto.

La magnitud de ese filetazo es tan desproporcionada, y la lista de supervivientes es tan corta, que Roger y yo nos rajamos como unos auténticos ‘Fagots’ ante tal despropósito alimenticio.

Así pues, con las orejas gachas y sentimiento de derrota, nos planteamos un reto más acorde con nuestras capacidades europeas. Roger se pide un plato de 21oz (600gr) de carne y yo uno otro de 18oz(500gr). Este delicioso manjar lo acompañamos con una jarra de cerveza bien fresca de 32oz (1litro).


Dani se pide un pollo que también tenía una pinta increíble, pero que él se lo había pedido para disfrutar, mientras Roger y yo ha sido para sufrir. Pero de eso se trata!

Miradas desafiantes y frases intimidantes cruzan la mesa.

- No te vas a comer más de eso? Si te lo dejas no contará como superado eh!
- Mira mira.. A mi ya no me queda ensalada.
- Si no te acabas la birra es que eres un moñas.

Pasan más de 20 minutos y ahí estamos dándolo todo. Cada vez comemos más lentos, pero cada vez hay menos comida en nuestros platos. Llevo ¾ del trozo de carne que se me antoja imposible de comer mientras que Roger está a punto de terminárselo. Se avecina mi derrota.

Decido cambiar de estrategia. Un pimiento enorme decora el plato, así que pienso que si como un poco de verde seguramente pueda hacer un pelín de hueco extra.

Tras 2 bocados a algo realmente insípido miro a Roger desafiante.

- Si te dejas esto en el plato te recordaré siempre que no te lo acabaste todo eh..

Ni corto ni perezoso Roger pilla el pepinillo y se mete en la boca casi la mitad de un solo bocado.
Mastica impasible y desafiante mientras poco a poco su faz va cambiando. Él sabe que algo raro está pasando, pero aún así traga parte de lo masticado.

Mientras le miramos fijamente su color empieza a cambiar, sus ojos se van abriendo y sus fosas nasales se separan.

Intenta por todas sus fuerzas disimular pero avecinamos tormenta.

De golpe escupe todo lo que tiene en la boca y pilla la jarra de cerveza como si estuviera en medio del desierto. Sus ojos están llenos de lágrimas. En serio, le chorrean las lágrimas por toda la cara hinchada y roja.

Por mucho que intentemos comunicarnos con él, es imposible de articular palabra. Solo puede emitir gemidos como un cochinillo en matanza y mirarnos fijamente mientras Dani y yo no podemos parar de descojonarnos a carcajadas desde hacía ya más de un par de minutos.

BRUTAL!

Antes de que pueda tan siquiera recuperar el habla, paso mi lengua por lo que queda del pimiento. Un simple contacto y en un par de segundos esta pasa a quedarse dormida en toda esa zona.

Dios Santo. Ese JALAPEÑO es la cosa más BESTIAL que hemos probado nunca, y tiene el tamaño de una morcilla de burgos, nada de las mierdecillas del padrón.

Roger, desesperado por quitarse esa sensación de la boca, empieza  a comerse los bollitos, la carne e incluso cosas de mi plato.

Esto ha sido como si hubiera pillado un ‘power up’ que te baja la barra de vida a la mitad, pero que te da un plus de capacidad inaudito. En segundos se ha acabado todo lo que le quedaba en el plato. Fuck.

Roger 1 – Rafa 1.

Una vez levantados y abrochándonos los botones del pantalón, Roger me pilla desprevenido y se mete de una tacada el tercio de cerveza que le quedaba.

Eso sí que no. Que me gane comiendo carne tiene un pase. Pero el tema Birra es mío. Así que pillo la mía por banda y como si fuera un desagüe o un Alemán en Lloret me fundo la mia en segundos. Maldito bastardo.. :D

Volvemos moribundos con paso de taca taca y aguantándonos el estómago como si nos lo hubieran rajado y se nos estuvieran derramando las tripas.

Una vez en la habitación Roger sale del lavado simulando ser un cowboy mientras Dani entraba llevando un vaso de agua que vuelca encima de toda la maleta abierta de Roger. Estamos acabados.

Y prueba de ello llega cuando me quito las lentillas sin lavarme las manos y descubro que aun tengo los dedos llenos de jalapeño!! Mis gritos de dolor se escuchan desde la habitación del lado. Maldito desastre!

Esto es el maldito infierno. Texas nos ha vencido y pese a que tenemos una pistola con nosotros ha quedado demostrado que somos unos auténticos european fagots. Pero después de una tormenta siempre sale el sol y tras nuestro primer contacto (o bofetada) con Texas nos tocaba responder.

La única manera de sobrevivir en un lugar tan extremo es hacer un Roger. O lo que viene a ser lo mismo, adaptarse o morir. Mañana nos convertiremos en verdaderos Cowboys. ¿Lo conseguiremos? ¿Amanecerán de una pieza los estómagos de Rafa y Roger? ¿Tendrán hambre al levantarse? ¿Y la pistola? ¿Encontrará Rafa más complementos a juego para convertirse en un verdadero Cowboy de la Llagosta?

Tras la digestión y la resaca, mañana la cosa se presenta movidita.

martes, 22 de febrero de 2011

Route 66 - Day 5 - Springfield - Tulsa - Oklahoma

Un susurro lejano me despierta entre sueños. Cada vez con más intensidad ese  susurro pasa a ser alboroto y al final se transforma en gritos de indignación.

Dani se está peleando con una incompetente teleoperadora de La Caixa que es incapaz de darle la información que le está pidiendo. Parece ser que según Línea Oberta nos han cobrado más cosas de la cuenta y eso no mola nada cuando tenemos un límite de dinero a gastar.

Tras múltiples intentos y varias llamadas de más de media hora, vemos que el problema es de la web y rezamos para que todo salga bien.

Con los nervios un poco más calmados ya estamos listos y preparados para la comida más importante del día. Un desayuno americano como mandan los cánones.

La tele está encendida y una especie de programa matinal al estilo Ana Rosa mezclado con Buenafuente ameniza la velada. Bizarre extrem. Un viejales y una rubiaca haciendo bromas malísimas a primera hora del día.

Roger distraído disfruta saboreando un Philadelpia de fresa que solo aquí se puede probar. Su sabor es una mezcla entre quesito y palote difícil de definir.

Pilas puestas y ready to rumble nos encaminamos al centro comercial más loco que hemos estado jamás.

Bass Pro Shop’ no es un centro comercial cualquiera. Es muchísimo más grande de lo esperado. La fachada te deja entrever que está relacionado con la pesca pero no es hasta que te adentras en su interior cuando descubres que no se trata solo de eso.


Todo está decorado como si te encontrases en el interior de una cabaña de un parque natural. Recreaciones de ríos reales, cascadas, bellas escenas de osos, jabalíes, ciervos, águilas, castores, lobos y demás animales simulando su habitad natural. Todos tienen una peculiaridad, son animales reales disecados.

Y es entonces cuando todo cobra sentido. Este es el paraíso del cazador. TODO está enfocado para los amantes de la caza, la pesca, el tiro, la montaña y la aventura.


Aquí los niños de Springfield se entrenan con pistolas de juguete para ser verdaderos americanos mientras su padre se pasea por la enorme sección de cuchillos imaginándose como sería matar un oso pardo con sus propias manos..

Este sitio es realmente increíble. Pero la sección que más nos impactó fue la zona de las armas. Estanterías y estanterías con pistolas, escopetas, rifles, metralletas, mirillas, silenciadores y demás locuras para las que ningún Europeo está preparado.

Salas con rifles decorados a mano para coleccionistas demuestran que aquí la pasión por las armas está totalmente arraigada.

Al lado de la sección de niños de la zona de armas (sí, lo habéis leído bien) vemos las armas de competición. Pistolas, ametralladoras, escopetas y rifles de aire comprimido llenan el pasillo.
No se necesita permiso de armas y se venden a mayores de 16 años.

Una pistola semiautomática de bolas de acero con aire comprimido de cuerpo metálico llama poderosamente mi atención. Rango de alcance de 200 metros, velocidad de disparo 137 metros por segundo, por tan solo por 45$. Fua!


Tras preguntar si necesito licencia o si tendré problemas en los aeropuertos, no puedo resistirme a comprarla y la acompaño con 6000 balas extras y 15 cartuchos de CO2.

Quienes pueden decir que se han comprado una pistola en USA eh!? Hell Yeah!!

Con un subidón digno del día de los rascacielos, salgo en shock con mi pistola bajo el brazo sintiéndome cada día un poco más integrado en una cultura en la que a los chavales se les puede regalar esto 5 años antes de probar su primera bebida alcohólica.

Nuestra siguiente parada en la ruta es el 1984 Arcade, un lugar lleno de maquinas recreativas en el que pagando 5$ puedes jugar hasta que te canses.

Miramos en la web su dirección, y con decepción descubrimos que abren a las 16h. Son las 13:30h y si nos esperamos 2 horas y media hasta que abran se nos hará tardísimo y no podremos lo que nos espera por delante en la ruta.

Llorando de pena por habernos perdido la parte con la que nos sentíamos más identificados del trayecto propongo ir al Nipa Thai, un restaurante tailandés que según tripadvisor es el segundo mejor de la ciudad.

Con el cachondeo de hace dos días del restaurante de las costillas en St Louis llegamos al lugar. WTF!? El sitio tiene una pinta decrépita, todo oscuro, y sin nadie alrededor.

Nos acercamos un poco más y vemos que está cerrado con un cartelito: ON SALE. xDD

Madre mía! Como es posible que tengamos tan mala suerte con los lugares para comer. Malditas recomendaciones online!

Ya nos da igual todo y vamos al primer lugar que encontramos en esa misma carretera.
Resulta que es un restaurante jardín para niños. Esto parece pitorreo.
Volvemos al coche y nos vamos al siguiente. Una vez dentro el camarero nos dice que tan tarde ya no sirven comida.. Me caguen la puta!!
A la mierda. Al final acabamos comiendo en un Taco Bell que yo no sé si porque son así o porque lo que pedimos era algo raro, pero estaba Malísimo. Lo único bueno fue una bebida llamada ‘Mint’ de LimaLimón que camufló el gusto del burrito.

Yo estaba contento, porque a pesar de la comida, de ahora en adelante, siempre podré decirle a Roger cada media horita, que yo tengo mi propia pistola made in USA y él no. 1-0! ;D
Según los libros guían que llevamos encima, nos encaramos hacia Kansas para ver lo que Roger definía, el trozo más bonito de la ruta 66.

Y efectivamente, hasta el momento, así lo fue. Las pocas millas de la ‘old-route’ que cruzan el estado de Kansas nos permiten ver una mezcla de paraderas de trigo amarillas mezcladas con prados verdes donde descansan vacas y caballos.

Granjas, pajares, establos y molinos de viento son la poca civilización que encontramos.

Cruzamos pueblos fantasma, grandes lugares muy transitados cuando la ruta estaba activa, pero que ahora, al cambiar su recorrido y crearse las autopistas interestatales, perdieron el turismo y el dinero que generaba el tránsito de vehículos entre estados.

Pueblos enteros abandonados a su suerte tal como se quedaron el día que cerraron.
A la entrada de uno de ellos se encuentra la mítica furgoneta que sirvió de inspiración a la película CARS.


Junto a ella, nos encontramos a una modelo siendo fotografiada en la fachada del edificio de enfrente.
Roger afirma que está desnuda, pero como nuestros ojos solo veían la ruta nunca llegamos a saberlo..

Un buen puñado de millas más tarde Dani nos sorprende gritando con algo que no nos habíamos fijado.

- Tíos! Un tanque!!

Frenazo en seco, media vuelta, y parada en el arcén.

Un tanque con toda la pinta de ser de la segunda guerra mundial, un helicóptero del Vietnam y una gigantesca y compleja ametralladora antiaérea están ahí, en medio del campo y sin venir a cuento.  Esto es América, hay cosas que es mejor no preguntarse el porqué y dejarse llevar..



Ya es de noche y hemos llegado a Tulsa. Una parada obligatoria es el ‘5 & Diner’, un mítico diner americanos que se encuentra al lado de la central de Harley Davidson del Condado.

Un steak con puré de patatas, col, hilos de cebolla fritos, pan de ajo y salteado de verduras, nos deja a Roger y a mí en el séptimo cielo mientras Dani se pide la ensalada con pollo que tiene menos lechuga que hemos visto jamás.


En la misma mesa tenemos nuestra propia maquina de canciones y mientras pensamos cual poner, el local se llena con el equipo juvenil de básquet de la ciudad y los padres de lso chavales.

Podemos distinguir perfectamente la figura del entrenador que va mesa por mesa saludando a la gente. Es el prototipo de americano modélico, un tío que podría ser perfectamente el capitán del equipo de futbol, futuro astronauta y modelo de ropa interior todo a la vez. Una versión de ‘Mr Awesome’ de Chuck pero con 20 años más.

En su misma mesa, su mujer, la que seguramente fue jefa del equipo de animadoras. Una vieja gloria que lleva mal el paso de los años pero que aun se resiste a perder su antiguo esplendor.

Y al lado, una señora rubia con un porte impecable. Claramente es la jefa de la asociación de padres, y que en su juventud fue líder del club de celibato. Antigua excheerleader que seguramente tubo un rollito con el entrenador antes de que este se casara.

Ai.. Benditos Estados Unidos y sus claramente definidos roles sociales.
Tulsa es un lugar religioso, y una muestra de ello es el mayor monumento de la ciudad. Las mayores ‘Praying Hands’ de USA. Sí, manos en posición de rezo. Y sí, ‘las mayores’ implica que hay varias más en otros lugares. Sorprendentemente en Webcity vimos unas millas antes.


Ver para creer. Una estatua de unas manos de 15 metros totalmente detallas e iluminadas presiden la entrada de la Universidad. Toma ya! :D

Por hoy se nos han acabado los lugares a visitar y llegamos Oklahoma City.

Al llegar al hotel que reservamos nos encontramos con unas medidas de seguridad extrema que no habíamos visto en ningún otro. No puedes evitar sentir una sensación de mal rollo al preguntarte porque este hotel tiene doble cristal, todas sus puertas cerradas o un pasador de objetos como el de las gasolineras para hablar con la recepcionista.

Pillamos las maletas y una mujer desde uno de los balcones nos dice que no tardemos mucho en entrar. Me caguen la puta dónde estamos? :S

Una vez dentro el hotel y la habitación está bien, pero un cartel en la puerta que dice que si alguien pica diciendo que son empleados del hotel llamemos a recepción para confirmar antes de abrirle, nos hace pensar que a lo mejor habría habido otra zona mejor en la que hospedarnos.

- Tranquilos chicos. Estamos a salvo.
- Cómo?
- Tengo aquí mi pistola.

No podemos esperar y abrimos el embalaje. HELL YEAH.

Estoy deseando de llegar a algún lugar donde poder probarla. Pero bueno, eso será otro día, porque hoy estamos reventados y mañana nos espera un duro día.

Eso sí, si sobrevivimos a este lugar repleto de forajidos..

domingo, 20 de febrero de 2011

Route 66 - Day 4 - Memphis - Springfield

Seguimos nuestra aventura y mientras Rafa protagoniza una encarnizada batalla persiguiendo al Sol atravesando praderas y campos de trigo, Roger reflexiona en la parte de atrás de nuestro carruaje americano y yo plasmo a vuela pluma estas humildes ideas.
Dicho de otro modo, Rafa conduce, Roger soba y a mi me toca escribir. Empezamos.

Amanece el cuarto día de nuestra Ruta 66 y para variar hemos dormido medianamente bien. Con énfasis en lo de medianamente ya que la fiesta de ronquidos en nuestra habitación nunca para. Hemos hecho, además, un descubrimiento increíble. Ya sabíamos de la capacidad de mutación y adaptación a entornos extremos de Roger. Es capaz de parecer un redneck, un tío nacido en Texas, un indigente, dormir en unos escalones, en la parte posterior de un coche o lo que se tercie. Es un comando de élite que se adapta a todo. Y también lo hace con los ronquidos.
Si en la habitación se ronca fuerte, Roger ronca fuerte. Si hay silencio sepulcral el tío parece muerto. Si alguien se despierta también se despierta. Está ahí, siempre, always. Y da miedito.
Después del desayuno en el que yo, hábilmente, me las apañé para derramar una taza de zumo de manzana por la mesa manchándome los pantalones y la camiseta, decidimos salir a disfrutar de las bondades de Memphis.

Y estando en Memphis la primera visita está clarísima. Toda la ciudad se basa en un icono, Elvis Presley. Preside la mayoría de carteles promocionales, usan su imagen para vender zumos, coches, zapatillas, juguetes, tazas de wáter y hasta libros de conjuros de voodoo. Elvis es a Memphis lo que Chiquito a La Calzada. Así que uno no puede venir a esta santa tierra sin ir a visitar el Rancho de Graceland. Hogar de Elvis y cementerio de toda su familia.

Encontrarlo no tiene mucho misterio ya que la calle donde está construido se llama Elvis Presley Boulevard. Aunque eso sí, la primera idea era contratar un tour que costaba un ojo de la cara y en el que Rafa estaba empecinado. El problema es que empezaba a las 10 de la mañana y no teníamos tiempo material de llegar a tiempo. Debíamos dirigirnos nosotros mismos a Graceland.


Estábamos convencidos de que lo que encontraríamos en la casa de Elvis no merecería mucho la pena. Nos equivocábamos.

Graceland es una especie de parque de atracciones póstumo dedicado a la figura de Elvis. Con exposiciones, pases de películas, coches antiguos, visita guiada por su impresionante casa, restaurantes, sala de trofeos… es el paraíso que todo fan de Elvis desearía visitar una vez en la vida.


Lo que fue Elvis para este país, el icono cultural que fue, la importancia que tuvo en su época, las raíces y cómo ha influído en la cultura pop de estas tierras… es incalculable. Y prueba de ello es que incluso un día lluvioso, entre semana, Graceland se llena de peregrinos que viajan hasta aquí para rendir homenaje al Rey del Rock. No es para menos.


Las fotos hablan por si mismas. Salas bizarrísimas que siguen iguales a como las dejó Elvis cuando falleció. Sala de billar, sala de tiro, sala de tennis, de trofeos, grabación, imitación a una jungla (con cascada incluída), establo, garaje… ¿Se puede visitar todo en Graceland? No, todo no. Y aquí viene lo mejor del asunto. Nunca nadie ha subido a la segunda planta de la casa desde que murió Elvis. Por deseo expreso de la familia nadie sube, ni los trabajadores. Dato curioso ya que nadie vive allí… o eso dicen.


Muchos están convencidos de que Elvis sigue viviendo y lo hace precisamente allí. Vigila a los que visitan su casa, a los que dejan flores en su tumba, a los que firman el muro que rodea la finca y que está repleto de dedicatorias. Elvis vive y si no lo hace debería. Aunque quizá cuando viera lo deforme que está Priscilla, la que fue su mujer y ahora es adicta a la cirugía estética, se volvería a morir.


Pero no todo está en la casa. Otra parte espectacular fueron sus dos aviones. Sí, tal y como lo leéis, este tío tenía dos aviones para su uso personal. Y uno de ellos de un tamaño enorme. Permiten subir y fotografiar el interior que, pese a que se nota que fue diseñado en los años sesenta era una auténtica pasada.


- Oye, todo este avión está enmoquetado. ¿No?
- Joder, tiene moqueta hasta en las paredes!
- Estos americanos serían capaces de enmoquetar la cubierta de un barco!

La última parada de la excursión nos llevó a la colección privada de coches de Elvis. Auténticas maravillas que el Rey del Rock había ido adquiriendo a medida que ganaba millones de dólares, corazones de niñas adolescentes americanas y kilos de peso. Atención especial a Gladys, el cadillac rosa que le regaló a su madre cuando empezó a tener éxito. Está pintado por él mismo. Bizarro pero con charm.


Salimos de Graceland y nos dirigimos a comer a Beale Street. La calle de Memphis en donde nació el mismísimo Blues. Un sitio que todavía mantiene su esencia y un cierto encanto sureño. Una calle en la que se mezclan tiendas de todo tipo con conciertos de Blues en vivo y carrozas iluminadas tiradas por caballos que son marca de la ciudad.


Tenemos un hambre atroz, Roger ha empezado a mordisquear su brazo y Rafa amenaza con comerse al primer perro que se nos cruce. Son las dos de la tarde, una hora relativamente normal en España para comer pero una majadería aquí. Encontramos pronto un local mítico en el que calmar nuestro apetito. BBKing’s BBQ. El local de comida típica que abrió el mismísimo BB King hace unos años y que es un homenaje constante al Blues.

Allí, Roger y Rafa pueden cumplir algo que llevan planeando desde que nuestros pies tocaron este país. Van a zamparse las costillas más grandes que tengan en  el restaurante. Así, a degüello, sin anestesia. Las BB King’s BBQ Ribs Extreme. Dos costillares bañados en salsa barbacoa acompañados de ensalada de col, un botecito de judías con salsa de tomate y una madalena que hacía las veces de pan. Rafa salivaba de una manera extrema y Roger casi se pone a llorar al probarlas por primera vez.

-Cómo cojones hacen esto así tío?!!!!
-Están taaaan tiernas!! Voy a llorar de placer tíiiios!
-Me pediría otro plato igual!!!


Yo, a diferencia de mis compañeros elijo otro plato recomendado por el señor BB King. Dos pechugas de pollo asadas acompañadas de pasta hervida con parmesano. Empiezo a salivar como Rafa. Después de bendecir la mesa y darle las gracias a Dios por los alimentos (costumbre que estos dos han cogido desde que se sienten verdaderos americanos) salimos dispuestos a recorrer la calle Beale intentando encontrar un Starbucks para conectarnos al WiFi.

Es una práctica que aconsejamos a todos los que vayan a seguirnos en un viaje así. Utilizamos, después de comer, un Starbucks para conectarnos a internet y reservar el motel de carretera en el que descansaremos esa misma noche.

Llega el momento de empezar el trozo en coche del día. Serán 5 horas hasta Springfield en las  que atravesaremos carreteras medio olvidadas y bosques como el Mark Twain National Forest. Siempre siguiendo la ruta 66 en todo lo que se pueda y volviendo a la I-44 cuando la situación lo exija. Parecen paisajes extraídos del ‘Alan Wake’.

Pero ya sabéis que en las carreteras de Estados Unidos puede pasar cualquier cosa y nosotros hemos encontrado a nuestro Diablo sobre ruedas particular. Un camionaco infernal que nos ha “perseguido” durante un montón de millas a una velocidad a la que los camiones no deberían circular. Nos alcanzaba, nos adelantaba y volvía a colocarse delante nuestro y a aminorar la marcha.

Le adelantábamos y volvíamos a empezar el bucle. Vamos, un chalao que decidió jugar con nosotros un ratito hasta que le dimos esquinazo adelantándole por mucho. Si Rafa hubiese tenido su pistola otro gallo hubiera cantado. Disparo a las ruedas y showtime, pero no pudo ser.

El tiempo pasa, hemos cruzado Arkansas, y la verdad es que se ha hecho muy tarde. Estamos hambrientos y ante el miedo de no encontrar nada abierto al llegar a Springfield decidimos parar a comer en un McDonalds de carretera en el que una amable moza nos ofrece tres hamburguesas de pechuga de pollo. Aceptamos encantados no sin antes dejar que Rafa cumpliese otro de sus mini retos personales en este viaje. Ha vuelto a probar la cerveza de raíz (una cerveza sin alcohol para niños que describe como una mezcla de Listerine y Reflex. Está malísima pero sigue bebiendo ya que engancha. Roger, por su parte, la encuentra deliciosa. Ya sabéis, ya se ha adaptado a todo.).

Llegamos finalmente al hotel. Que sigue siendo exactamente igual que los anteriores. Misma cadena, mismas habitaciones, mismas camas y mismo desayuno. Mañana más.