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jueves, 10 de marzo de 2011

Route 66 - Day 9 - Flagstaff - Las Vegas

El sol entra por la ventana y rebota en la nieve acumulada en su alfeizar.

Nos levantamos más contentos que un cesto de gatetes acostados y desayunamos en un hall rústico, con fuego en la chimenea, rodeados de cabezas de ciervos, gente con pijama leyendo el periódico, niños jugando en la calle.. Un sueño hecho realidad bañado en mantequilla de cacahuete y huevos revueltos con bacon. Así deberían despertar todos los días!


Roger ya no tiene ropa que ponerse por lo que hoy toca hacer la colada. Lleva días anunciándolo pero ya se sabe que aquí las cosas no se hacen hasta que ya no queda más remedio. :)

La lavandería del hotel es una pequeña habitación con una lavadora y una secadora de esas enormes y verticales donde sorprendentemente cupieron todas nuestras ropas.


Hoy que pensábamos que podríamos salir pronto.. PAM, la realidad nos golpea de nuevo y nos retrasa haciendo que todo el proceso dure más de hora y media. Maldita sea!

Al menos nos sirvió para poder ducharnos haciendo turnos de espera para que no nos robasen la ropa y me permitió escribir un post sentado en las escaleras del hotel mientras la gente pasaba a mi lado mirándome como a un indigente.

Tras sacar la ropa de la secadora resultó estar aun húmeda, por lo que le dimos un segundo pase. Aha! Craso error amigos! Jajaja

No se que habría sido peor, si guardar toda la ropa húmeda en la maleta, o lo que sucedió, que fue ver como se nos había encogido la mitad la colada! Jajaja

Yo llegué a sacar hasta un calcetín que parecía un patuco! :D Si es que no se puede ser más cafres.. xDD

Así que, como no, de nuevo salimos tarde para variar.

Esta vez ya sin prisas porque SEGURO que no iríamos a ver el meteorito, damos una vuelta por el pueblo para ver la nieve y casi nos abrimos la crisma en más de una ocasión al salir de hotel con todo ese suelo helado. Qué bonito era todo joder!

Hoy tocaba visitar el Grand Cañón del Colorado. La ilusión nos embarga ante la magnitud de lo que nos espera.

A medio camino entre las 2 horas de viaje entre el pueblo y el centro turístico del cañón, en medio de una carretera de montaña..

-        Oye Roger, puedes mirar a cuanto está la gasolinera más cercana please?
-        - Por?
-        - Porque el coche me acaba de avisar de que nos quedan menos de 30 millas de depósito.. :P ups!

Casi nos morimos del susto al ver que no teníamos gasolina y esta se acababa poco a poco y nos quedaban muchas millas por una carretera que iba a la montaña y no tenía ningún pueblo cerca!


Parece mentira que esto haya sido una constante durante todo el viaje, por el amor de dios.

Acostumbrados a tener aquí gasolineras cada pocos kilómetros, allí como todo es tan enorme las gasolineras están muy pero que muy espaciadas entre ellas y nos cuesta acostumbrarnos a ello.

Suerte del GPS que nos avisó que en pocas millas había una en línea recta, porque si no hubiésemos dado la vuelta hacia Flagstaff y nos habríamos quedado tirados a medio camino.

En esa gasolinera salva vidas, a parte de un depósito lleno de gasolina, compré algo que ya llevaba varios días rondándome por la cabeza. Algo que me haría un poquito más Americano si cabe..

Tabaco de mascar, o como lo llaman aquí, ‘smokeless tobaco’.

Mi mente vuela imaginándome cabalgando por las estepas con mi sombrero y mis botas, sintiéndome un ser completo escupiendo todo el día hojas de tabaco, con los dientes negros y adicto a la nicotina como todo buen tejano, pero me despierto perdido entre las carreteras de las instalaciones que rodean el Gran Cañón sin saber qué dirección tomar.

El recinto resulta ser un sitio ENORME, con mil cosas para hacer y mi lugares a visitar en el que como buenos turistas europeos sin previsión y perdidos en todo el follón, acabamos decidiendo solo visitar los miradores de la zona sur. Una serie de miradores que bordean el abismo y que recorrerlos tan solo ya nos llevará sus buenas 3 horitas!!


Nunca hubiésemos imaginado que el gran cañón lo veríamos nevado! Siempre se nos ha mostrado en la tele o el cine como algo desértico y caluroso, pero allí hacía un frio que pelaba y se nos congelaba los dedos en cada foto que hacíamos.

Ir caminando como pingüinos por los miradores para no resbalar mientras esquivábamos japonesitas sonrientes fue nuestro modus operandi en cada uno de los miradores.

El frio atroz no pudo amargarnos unas vistas de infarto que solo pueden describirse como IMPRESIONANTES. Todo lo que tienes delante está erosionado por el paso de miles y miles de años. 4 kilómetros de caída hasta llegar al río Colorado te hacen sentir insignificante en un entorno que recorre varios centenares de millas...


Fue una pena no disponer de más días y de que hiciera mejor tiempo para poder hacer excursiones hasta su base, hacer rafting por el rio, o recorrer sus cordilleras en bicicleta. Incluso escalarlo a la Tom Cruise molaría! A este sitio se ha de venir con tiempo y ganas de hacer deporte.

Rodeados de cuervos y turistas nos quedamos allí hasta que vimos amanecer en las montañas.

Fue una auténtica pena descubrir que el mirador en forma de herradura y totalmente de metacrilato que se asoma precipicio abajo en uno de los miradores del cañón se encontraba a varias decenas de millas de donde nos encontrábamos y que ya no nos iba a dar tiempo de ir. :( Eso sí que habría sido la leche!!

Una vez ya en el camino de vuelta descubro que me han dado el tabaco de mascar caducado y paso a cambiarlo! Seguramente no habría notado la diferencia porque debe estar malísimo jeje, pero qué coño, ya que voy a regalar un paquete a los colegas que menos que esté “fresh” como dicen por aquí.

Así pues y como viene siendo habitual todos estos días, pillamos el coche sin comer y muertos de hambre nos quedan aún 5 horas por delante hasta llegar a Las Vegas!! Pero no nos preocupa, porque lleguemos a la hora que lleguemos, allí nos atenderán encantados. ;)


Sorteamos las montañas y llegamos a Las Vegas por la parte trasera de la ciudad, la de los ciudadanos reales y no la del turismo. La banda sonara de CSI de ‘The Who’ suena a todo trapo y nos hace sentirnos Grisom, Wharrik y Nick dirigiéndonos a la escena de un crimen mientras las luces de toda la ciudad nos abren el paso en una bella y enorme planicie iluminada culminada por los enormes casinos al fondo.

Ha sido el día más duro de coche hasta ahora con más de 7 horas a nuestras espaldas pero esta entrada triunfal nos hadado un buen subidón de energía que ya querría para si las latas de Monster que nos acompañan.

Todo esto lo culmina la visión de lo que nos espera, el mejor casino del mundo, el Hooters!! :D

El lugar que ya nos es familiar. Su encanto, sus camareras, sus maquinas y mesas de juego, sus habitaciones enormes y sus vistas de toda la ciudad desde la habitación..


Encantados por volver a estar aquí de nuevo, lo primero que hacemos es ir a cenar esas alitas de pollo picante sin hueso y con salsa de queso azul que tanto nos gusta que nos sirvan esas amables chicas a las que cuesta mirar a la cara a pesar de su continua y agradable sonrisa.

Llenos de gozo volvemos a la habitación sabiendo que mañana no nos vamos a ningún lado, por lo que hay que disfrutar la que se nos viene encima en esta tierra de pecado..

Ya es oficial, la representativa de ACOM está en LAS VEGAS!!! :DD

viernes, 4 de marzo de 2011

Route 66 - Day 8 - Albuquerque - Flagstaff

-       -  Que ha sido ese ruido!?
Bah,  seguramente nada, mejor sigo durmiendo.
-        - Otra vez!? No estarán intentando entrar en la habitación..?
Me levanto a oscuras y me dirijo a la puerta.
-       -  Mmmmmm.. No, no ha sido nada.
Vuelvo a la cama y me encuentro con una silueta negra delante de mío que me da un vuelco al corazón. Madre mia que susto!!

Resulta ser Dani de pie en medio del pasillo que acaba de salir del lavabo.  
-        No quería despertarte y por eso estaba con las luces apagadas.
Arrrggghhh! Con una receta para un futuro marcapasos me vuelvo a acostarme para disfrutar las pocas horas que me quedan de sueño.

Con un par de años menos de vida en mi corazón y habiendo sobrevivido (sorprendentemente) a la cama infernal, nos duchamos y preparamos el recorrido de hoy. Albuquerque es una ciudad sin nada destacable a visitar, por lo  que hoy podremos salir pronto hacía nuestro destino.

O eso pensábamos! Porque al final resultó que hubo un problema (AGAIN) con las tarjetas de La Caixa de Dani. Más de una hora y media pérdida hablando por teléfono con la atención al cliente del banco y NADIE tenía ni idea del porqué del problema ni de cómo solucionarlo.

Esos malditos bastardos nos han vuelto a joder el planning! Grrrrrr!!

Tras mas o menos solucionar parte del problema y casi a la hora de comer, pillamos el coche con la esperanza de poder visitar las 2 cosas que tenemos planeadas con un poco de sol ya que de noche no las podremos ver!

Raudos y veloces como auténticos tejanos salimos de la interestatal y por fin nos encontramos en nuestra amada ruta 66 donde por primera vez nos encontramos rodeados de auténtico desierto.


Nada que ver con las estepas anteriores. Esto sí que es realmente árido, plano, con un sol que pica y un terreno infinito a nuestro alrededor.

El juego de adivinar personajes, series, películas o actores pasa a un nivel superior y mientras nuestros brazos se queman al sol nuestras mentes aceptan el reto de adivinar LO QUE SEA con un SI, NO o Carece de importancia.

Un buen rato después atravesando desierto nos sorprende ver que varias partes del camino se encuentran nevadas. El concepto de desierto nevado no lo habíamos contemplado en nuestras mentes y ahora nos ha pegado de golpe. Varios montículos de los que nos vamos encontrando al lado de la carretera tienen la cara oeste nevada y la otra completamente seca. E incluso las montañas a lo lejos se muestran nevadas. Mola!


Una vez cruzamos la frontera con Arizona, llegamos a nuestra primera parada, el bosque petrificado. Una gran trozo de desierto que tiene la peculiaridad de tener cientos de restos fósiles de arboles de más de 225 millones de años!

Parece ser que una gran inundación sepultó el bosque entero (cuesta imaginar que todo este desierto en algún momento fuera un gran bosque) y con el paso de los años las células de los arboles se fueron acumulando de minerales que cuando la celulosa se descompuso los transformó en algo parecido al cuarzo.

Es curioso porque siguen manteniendo toda su estructura. Se ven perfectamente las cortezas exteriores o los anillos que marcan los diferentes años en su interior.


A parte de eso, el terreno que los rodea es impresionante. Grandes valles y pequeñas montañas de diferentes formas, desde las típicas del desierto hasta cosas muy escarpadas o totalmente redondeadas. A pesar del frio aire que hace, el sitio merece la pena.

El recorrido por el parque se hace en coche, unos 45 minutos si uno no se para en los miradores.

Como era de esperar al salir tan tarde del hotel llegamos allí tan solo una hora antes de que cerrasen. Por lo que lo tuvimos que ver el sitio con el cohete en el culo mientras intentábamos fotografiar lo máximo posible.


Llegamos al final del trayecto y la puerta de la carretera de salida estaba cerrada! Mierda. Hemos de dar toda la vuelta, salir por donde hemos entrado y perder más de 1 hora y media de viaje!? :o

Suerte que de la frustración no doy media vuelta inmediatamente y me acerco a la puerta a cámara lenta esperando algún tipo de milagro. Un milagro que llegó e hizo que las puertas fueran automáticas y se abrieran a nuestro paso!! Ueeeeeee :DD

Salimos un poco más tarde de lo permitido y un poco destrangis pero mereció la pena! :P

Allí vimos nuestros primeros cuervos. Yo no había visto ninguno y son bastante más grandes de lo que había imaginado, y al menos estos, eran casi como palomas. Estaban por todos lados y no les importaba estar al lado de la gente garrapiñando lo que podían.

Los restos fósiles no se pueden coger del parque, está prohibido hasta el punto de mirarte en las mochilas al salir, pero luego una vez sales, están por todos lados! No solo en la tienda de suvenires donde no paramos por el horario, sino que van sobrado! Los postes de anuncios son con esos fósiles, las vallas de la carretera, las líneas para separar caminos o incluso un par de millas en el siguiente pueblo había una casa con las paredes hechas con estos fósiles! :S
Un escándalo.

Durante las pocas horas de sol que nos quedan seguimos rodeados de desierto y calor. Toda esta zona de la ruta está plagada de reservas indias por lo que vemos varios tótems y tiendas colocadas especialmente para atraer a los turistas.



Desde luego nosotros no seríamos esos turistas, porque nuestra intención era llegar al mayor cráter de meteorito de todo el hemisferio norte fuera como fuera, pero nos quedaba aun bastante lejos y por desgracia no pudimos llegar a tiempo. :(

Era totalmente de noche y decidimos seguir hasta el punto final de la ruta de hoy y verlo mañana por la mañana.


Así pues, pocas millas después y un par de cientos de millas a nuestras espaldas, llegamos a Flagstaff donde nuestra cara cambió de golpe. Esto ha sido la mayor sorpresa del viaje por el momento sin duda.

Sin esperarlo nos entramos en un pueblo donde está TODO nevado! Parecía el típico pueblecito idílico de montaña. Luces cálidas, nieve, muy poca gente y calles no muy grandes para lo que suele verse por aquí..  Sin duda el pueblo más bonito de todo el recorrido.

Como es posible que todo el recorrido fuera desierto y de golpe nos encontremos con 2 palmos de nieve en un lugar que tampoco está tan alto!? Este país es el país de los contrastes, y parece ser que todo el mundo convive con ellos como si nada.


Dejamos las maletas en un hotel increíblemente acogedor caminando como pingüinos por un suelo helado donde casi nos abrimos la crisma ya que patinaba como un suelo de aceite. Hoy toca pizza, decisión unánime que salió de nuestras bocas al pasar al lado de un Pizza Hutt que resultó no tener NADA que ver con lo que estábamos acostumbrados en Barcelona. Unos precios súper baratos y las pizzas estaban buenísimo. Como el pueblo es claramente una zona turística aquí el servicio es impecable.

Una muy buena cena en un entorno precioso y totalmente inesperado.

Antes de acostarnos decidimos que volver sobre nuestros pasos mañana para ver el meteorito sería una pena si con ello perdemos tiempo de visitar el gran cañón. Sobre todo porque se nos irían unas 2-3 horas y como siempre nos salen imprevistos decidimos descartarlo ya que mañana son más de 7 horas de coche y mejor no aumentarlas.

Una verdadera pena porque hubiera sido la leche verlo en directo.
:(

La habitación es muy acogedora, así que contentos en un hotel estar en un hotel increíble en un entorno increíble nos acostamos pensando que mañana por la noche llegaremos por fin a Las Vegas!!